Hay piezas decorativas que no buscan destacar, sino hacer sentir bien. El olivo artificial es una de ellas. Su presencia es silenciosa, equilibrada y profundamente calmante. Por eso se ha convertido en uno de los árboles más utilizados en interiores cuidados, especialmente en salones y recibidores donde se quiere crear una atmósfera tranquila y acogedora desde el primer momento.
En la decoración actual —y especialmente en la que viene marcada para 2026— se buscan espacios más serenos, menos recargados y con elementos que transmitan bienestar. El olivo artificial con tronco natural encaja de forma natural en esta forma de entender la casa: aporta verde, textura y carácter, sin alterar el equilibrio del espacio.
El olivo tiene algo especial. No es exuberante ni llamativo, pero llena el espacio. Su silueta estilizada, sus hojas finas y su color verde suave hacen que funcione como un elemento que acompaña, no que invade.
En interiores luminosos, con tonos neutros, maderas claras y textiles naturales, el olivo refuerza esa sensación de hogar sereno. Es una planta que no cansa, que no pasa de moda y que se integra con facilidad en estilos como el mediterráneo contemporáneo, el japandi, el minimalismo cálido o los interiores naturales y relajados.
Para que un olivo artificial funcione de verdad en casa, el tronco es clave. Un tronco artificial genérico rompe la armonía del conjunto, sobre todo en espacios donde cada detalle se percibe de cerca.
Los olivos artificiales de Selvavita están realizados con troncos naturales seleccionados, saneados y tratados, lo que se nota desde el primer vistazo. El tronco tiene textura, irregularidades y una presencia orgánica que aporta autenticidad y hace que el árbol se perciba como una pieza decorativa real, no como un objeto artificial.
Cada tronco es diferente, y eso convierte a cada olivo en una pieza única, algo muy valorado en hogares donde se busca una decoración personal y con carácter.
El Olivo Artificial 155 cm con tronco natural es uno de los tamaños más versátiles para interiores. Tiene la altura suficiente para destacar y aportar verticalidad, pero sin resultar invasivo ni desproporcionado.
Su copa está trabajada para ofrecer un volumen equilibrado, con aproximadamente 500 hojas finas y detalladas, acompañadas de unas 25 pequeñas olivas decorativas que añaden profundidad y realismo sin sobrecargar el conjunto.
Este tamaño funciona especialmente bien en:
salones amplios y luminosos
recibidores donde se quiere crear una primera impresión calmada
rincones junto a ventanas o cortinas claras
espacios de descanso o lectura
Incluye una maceta de plástico negra (13 × 15 cm), pensada para introducirla fácilmente en un macetero decorativo que encaje con el estilo del hogar.
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El Olivo Artificial 125 cm con tronco natural es ideal cuando se busca una presencia más sutil. Es perfecto para espacios donde el árbol acompaña la decoración sin convertirse en el protagonista absoluto.
Encaja muy bien en:
recibidores más compactos
dormitorios
pasillos amplios
salones donde ya existen otros elementos decorativos destacados
Este tamaño permite jugar con la altura del macetero para ajustar la proporción final y adaptarlo al espacio sin perder armonía.
👉 Puedes ver este modelo aquí:
https://selvavita.es/home-1/best-sellers/olivo-artificial-125-cm-tronco-natural/
Un olivo artificial en el recibidor transmite calma nada más entrar en casa. Es una forma sencilla de dar personalidad al espacio sin recargarlo, creando una bienvenida natural y elegante.
En el salón, el olivo funciona como un elemento que equilibra el conjunto. Colocado en una esquina con luz natural o junto al sofá, aporta verde y verticalidad sin interferir en el resto de la decoración.
También encaja muy bien en zonas pensadas para el descanso: un rincón de lectura, un espacio junto a una butaca o una zona donde se busca desconectar visualmente.
El olivo no compite con otros elementos. Acompaña. Por eso se asocia cada vez más a una forma de decorar más consciente, donde se prioriza cómo se siente el espacio y no solo cómo se ve.
En 2026, la decoración apuesta por:
ambientes más tranquilos
piezas con sentido
materiales que transmiten autenticidad
espacios que invitan a bajar el ritmo
El olivo artificial con tronco natural encaja perfectamente en esta tendencia. No necesita cuidados, no depende de la luz y mantiene siempre el mismo aspecto sereno, día tras día.
Maceteros: elige macetas en tonos piedra, arena, blanco roto o cerámica mate.
Proporción: ten en cuenta la altura total sumando árbol y macetero.
Iluminación: una luz suave e indirecta realza la textura del tronco y el verde de las hojas.
Espacio: deja que el árbol “respire”; no lo rodees de demasiados objetos.
No se recomienda la exposición directa y prolongada al sol para conservar el color y el acabado del follaje.